Como adolescente de hoy, posiblemente tengas dos vidas: la verdadera de carne y hueso, y la virtual del messenger (msn). Seguramente te tiras tanto tiempo chateando, como comiendo o yendo de compras con tus amigas.
El msn te permite hablar en tiempo real y de forma gratuita con cualquier persona que esté conectada a internet al mismo tiempo que tú. Es muy sencillo acceder: te creas una cuenta de correo electrónico y descargas gratuitamente la aplicación; si lo deseas, puedes añadir a tu agenda las direcciones de correo electrónico de tus amigas y ya tienes a tu alcance horas de conversación con desconodidos y tardes de conferencias con tus amigos.
Si estás enganchada al msn trata de dedicar al chat un tiempo que se ajuste a tu horario, no pienses que la tarde y la noche sólo están para chatear.
Aunque te encante chatear intenta pasar la mayor parte de tu jornada en el mundo real.
No debes confiar en ningún internauta con los que chateas, pues considera que las conversaciones virtuales no son necesariamente muy reales. El chat es el reino de las apariencias.






